Una presencia magnética que comienza en las orejas. Estos pendientes solitario presentan dos diamantes de 0,40 quilates cada uno (total 0,80 ct) con clasificación F-VS1 y doble certificación GIA, que garantizan una calidad irrefutable.
La montura en oro blanco 18 quilates permite que cada diamante brille en todo su esplendor, creando un efecto de luz que ilumina el rostro. Con casi un quilate total, estos pendientes son una declaración de personalidad y gusto exquisito.
Para quien busca algo más que un pendiente: una joya que dure para siempre y hable por si sola.














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