Pendientes en oro amarillo de 18 quilates con dos curvas a distinta altura, realzadas por diamantes de color F y pureza SI. Un diamante entre ambos trazos acentúa el juego de volúmenes, en un diseño pulido de 17 mm de largo.
Los diamantes iluminan una joya pensada para estar presente en la vida de quien la lleva. Estos pendientes acompañan el ritmo de cada día y los planes que surgen sin avisar, con esa cercanía de las piezas a las que volvemos una y otra vez porque nos hacen sentir bien.














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