Cuarenta puntos de pura perfección que transforman un gesto en recuerdo eterno. Este anillo solitario presenta un diamante de 0,40 quilates con clasificación F-VS1 y certificación GIA, una combinación que asegura una belleza óptica sobresaliente.
Montado en una refinada banda de oro blanco 18 quilates, la montura solitaria eleva el diamante para que capte la luz desde todos los ángulos. La elección ideal para quienes buscan equilibrio entre tamaño, calidad y elegancia.
Más de un tercio de quilate de brillantez para acompañar los compromisos y momentos más importantes.













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